Marta Luna - Diario La Nación

Estilo y alegría en “La verbena”

Sábado 28 de septiembre de 2002

“La verbena de la Paloma” , sainete lírico de Tomás Bretón. Libreto de Ricardo de la Vega. Puesta escénica de Matías Cambiasso. Coreografía y danzas por José Zartmann. Cantantes, coro y orquesta, con la dirección de musical de Marta Luna. Teatro Avenida. Nuestra opinión: muy bueno

En esta oportunidad, con la vuelta del sainete lírico “La verbena de la Paloma”, de Tomás Bretón, una de las joyas del llamado género chico, pero grande de la lírica española, renació en el Avenida el espíritu, el color y la alegría de la zarzuela.

Gracias a una excelente puesta de Matías Cambiasso, muy bien iluminada, con una inteligente utilización de los espacios y personajes bien vestidos, se plasmó una muy buena versión visual de la siempre bienvenida creación. Por otra parte, la eficaz labor de preparación musical y virtudes de la maestra Marta Luna, desde la dirección orquestal, dieron como resultado, perfecto estilo, dinámica adecuada, equilibrio con la escena y el ritmo vivaz que pide el autor.

Además de la buena orquesta, el coro que se suma a los personajes solistas como pueblo de Madrid, infaltable en sus calles y parques, tuvo un desempeño vocal y escénico de llamativa musicalidad y disciplina de conjunto.

Arte y pasión en la danza

A estas virtudes del marco y la música apareció como otro factor decisivo, acaso el que más efecto de color gracia y estilo, la formidable labor del eterno y dotado José Zartmann, creador, bailarín y artista de raza, junto a sus cinco atractivas bailaoras, con Mabel Espert a la cabeza, perfectas como para llevarlas a la verbena.

Fueron ellos quienes aportaron brillo y movimiento a un baile vistoso, pleno de pasión y ritmo, al punto que la justeza de las figuras en el espacio se constituyó en una sucesión de estampas del garbo y el tipo de una España quizá más viva en la imaginación que en la realidad de hoy.

Pero esta versión de “La verbena”, cuenta con dos agregados musicales audaces que sirvieron para aumentar el esplendor y ofrecer el sainete con algunos minutos de más que, lejos de traicionar al autor, lo han favorecido por la resolución del último cuadro.

Fueron el vital y atrapante fandango de “Doña Francisquita”, de Amadeo Vives, para que el baile alcanzara una prestancia contagiosa y merecer una repetición que José Zartmann y sus niñas entregaron con una coreografía sutilmente renovada.

El otro agregado fue el notable dúo de “La del manojo de rosas”, de Pablo Sorozábal, cantado por el tenor Leonardo Menna y Eleonora Sancho, cuando la pareja entra en una gran disputa previa al final feliz en medio del gentío de la verbena en la tan esperada fiesta de la noche de caluroso agosto en Madrid.

Entusiasta elenco

Sólo porque en esta pintura costumbrista vale más el decir y el crear personajes que mostrar aptitudes vocales en el canto, es que dejamos para el final señalar que Hugo Jaurena fue el excelente Don Hilarión por su gracia y desenvoltura aunque algo más joven de lo esperado en su aspecto. Echarse veinte años para ser un picaflor más gracioso, sería atinado.

Excelentes por la musicalidad y estampa, Eleonora Sancho (Susana) y Silvana Radisena (Casta); muy graciosa Iris Canepa (Tía Antonia); seguro Leonardo Menna como Julián; muy atractiva y temperamental Isabel Miguez (la cantaora) y eficientes Carlos Iaquinta y Laura Domínguez como Don Sebastián y Seña Rita, respectivamente.

En las próximas funciones, programadas de jueves a domingo, se han de alternar otras figuras, aspecto que no cambiará el nivel logrado por ser la propuesta el resultado de un trabajo hecho con seriedad, talento , tesón y con esa fuerza creadora tan rica de nuestros artistas y juventud, la que no podrá ser anulada por la situación global del mundo actual.

Juan Carlos Montero

Concierto : Septiembre 2014 – TEATRO COLON

ARTIS – ORQUESTA DE CAMARA

teatro_colon_artis

Dirección
Marta Luna

Solistas

Víctor Villadangos (Guitarra)

Luis Rocco ( Piccolo y Flauta)

Programa

prog Artis Teatro Colon 001

Astor Piazzolla (Argentina 1921/1992)

Tango Ballet. Orquesta de Cuerdas. (Tr. José Bragato)

Introducción – La calle – Encuentro, olvido – Cabaret – Soledad

Carlos Guastavino (Argentina 1912 / 2000)

“Las presencias” No 6: Jeromita Linares.

(Versión para Orquesta de Cuerdas

y Guitarra de Guillo Espel)

Solista: Víctor Villadangos (Guitarra)

Piccolo Concerto. Para Piccolo y Orquesta de Cuerdas

Pablo Aguirre (Argentina 1961)

Solista: Luis Rocco (Piccolo)

“Don Alfredo” . Tango. Orquesta de Cuerdas.

Ramiro Gallo (Argentina 1966)

Máximo Pujol (Argentina 1957)

Suite Buenos Aires

(Arr. Para Flauta, Guitarra y

Orquesta de Cuerdas de Eduardo Abramson)

Solistas: Luis Rocco (Flauta)

Víctor Villadangos (Guitarra)

Sobre ” Marta Luna ” DIARIO CLARIN

MUSICA: MARTA LUNA, DIRECTORA DE ORQUESTA

“A algunos no les gusta que los dirija una mujer”
( Diario Clarín, sección Espectáculos, por Laura Gentile )
Explica por qué cree que hay pocas mujeres que, literalmente, lleven la batuta. Está a cargo de la orquesta de La Verbena de la Paloma.



No es común su oficio para una mujer. Sí, sí, pleno siglo XXI, liberación femenina, etcétera, pero en la música una directora de orquesta continúa siendo algo poco habitual. Ejemplo, la prestigiosa Orquesta Filarmónica de Berlín fue dirigida por una mujer recién en 1997. Bueno, eso es Marta Luna y eso hace en cada función de La Verbena de la Paloma, en donde dirige, entre otros, a músicos y cantantes del Teatro Colón.

Foto 1: Martita a los tres años en Paraná, Entre Ríos, deambulando entre trompetas, saxos y clarinetes. “Yo me crié adentro de una orquesta —recuerda—. Mi papá era trompetista y tenía una orquesta de jazz, los músicos eran como mis tíos, todo eso fue mi gran escuela de vida”. Semejante infancia le dejó dos huellas: un contacto “sanguíneo y visceral” con la música y lo que ella llama “un oído muy orquestal”. “Yo siempre entendí la música de a muchos instrumentos”, asegura.

Antes de primer grado Martita ya sabía leer y tocar música. Antes de terminar la secundaria ya sabía que quería ser directora de orquesta. Con esas intenciones entró al Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe.

Foto 2: Marta entrando al aula del Instituto en el primer día de clases, unos segundos bastaron para notar que era la única mujer en la sala. “Hasta el momento yo no me planteaba si era raro o no querer ser directora de orquesta, pero ahí, por primera vez, me pregunté ¿será posible?“.

La respuesta llegó en forma de invitación a una presentación en el Teatro Colón de la directora de orquesta venezolana Carmen Moral. “Al verla dije: Ah, no es imposible“.

Marta asegura que siempre recibió apoyo y afecto de sus maestros, “siga Luna, tiene pasta”, es una frase que resonó muchas veces en sus oídos. “De todos modos, yo internamente no tenía frenos y aunque me los pusieran iba a seguir igual”.

Con el deseo tan claro estudió piano, armonía, dirección coral y dirección orquestal. A los 25 años, formó una orquesta de cámara con jóvenes destacados y profesores experimentados de las sinfónicas de Santa Fe y Entre Ríos. Cuando decidió mudarse a Buenos Aires para tomar clases con el maestro Pedro Ignacio Calderón ya tenía un marido, músico también (flautista), y dos hijas pequeñas. Después estudió en París con Jean Fournet y también hizo la carrera del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, para poder dirigir ópera.

Todo intento de sondear el por qué de la escasez de mujeres en el oficio la pone en guardia y hace esfuerzos por medir las palabras. En primer lugar intenta salirse del microclima música: “Hay una mentalidad masculina en la sociedad y las mujeres tenemos que prepararnos para ganar un espacio”, describe cuidadosa. Y aunque no está de acuerdo con “la ley de cupo femenino”, reconoce que “las mujeres debemos ser más eficientes que los hombres para abrirnos paso, esa es la realidad”.

¿Notó reacciones especiales de los músicos frente a una directora mujer?

Me cuesta generalizar. Es cierto que hay algunos a los que mucho no les gusta que los dirija una mujer, pero también me pasó en orquestas que dirigí como invitada, que me dijeran “venga más seguido”, porque conmigo todos estaban más mansos y bonachones.

Por momentos se le escapan insinuaciones, como referirse al simbólico poder de la batuta. Entonces en vez de explicar con críticas el status quo musical que determina que no haya tantas muchas mujeres en oficios de mando, prefiere recurrir a una versión positiva de lo que significa la dirección: “La verdadera misión del director es estar al servicio de la obra, el director es un medio, un intérprete, ése es el sentido de estar parado frente al resto, el único motivo que lo justifica”.

Sobre el Album : ” Vivaldi en Buenos Aires ” BUENOS AIRES HERALD

Artículos Publicados sobre el álbum ” Vivaldi en Buenos Aires ” – de Artis Orquesta

vivaldi_artis
Mundoclasico.com – Artículo: “A la Búsqueda de Antonio Vivaldi” por Hugo A. Di Leonardo
Album - Vivaldi en Buenos Aires / Buenos Aires Herald
Album – Vivaldi en Buenos Aires / Buenos Aires Herald
Vivaldi en Buenos Aires - Diario La Nación
Vivaldi en Buenos Aires – Nota de Prensa en el Diario La Nación